La familia de Sergio Munoha cree que les entregaron el cuerpo de un NN

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El hombre fue encontrado muerto en el río Reconquista el sábado 30 de marzo, pero en el certificado que le dieron a sus parientes figura que murió el 16.

Sergio Javier Munoha, de 28 años, fue encontrado muerto en el río Reconquista el sábado pasado, después de tres días de búsqueda. Su familia identificó el cuerpo en la comisaría 4° de Ituzaingó a través de fotos proporcionadas por la policía, pero un día más tarde les entregaron un cuerpo irreconocible y un certificado de defunción con una fecha errónea.

La secuencia empezó el domingo 31 con una llamada desde la Cochería Duarte de Morón, donde la familia planeaba despedir a Sergio, para decir que ya habían recibido el cuerpo pero que “estaba en avanzado estado de descomposición y recomendaban velarlo a cajón cerrado”, contó a minutouno.com Gabriela Munoha, hermana del hombre.

El cuerpo de Sergio fue sometido a una autopsia para esclarecer las circunstancias de su fallecimiento, y en su certificado de defunción figura que sufrió una “muerte no traumática” el 16 de marzo. Sin embargo, la familia había denunciado que fue visto por última vez el 27 de ese mes.

“Ante semejante certificado pedimos sí o sí ver el cuerpo, pero sólo nos pudieron mostrar la cara, y estaba irreconocible. Estaba muy descompuesto. Pedimos que realicen las pericias de ADN, así que tuvimos que movilizar a la fiscal el domingo junto al jefe de la Policía Científica”, relató la hermana de Sergio.

La mujer y sus otros dos hermanos se reunieron con Gabriela Millán, titular de la Fiscalía 1 de Ituzaingó (“que pertenece a Morón pero está descentralizada”, aclaró Munohe) y con el comisario Miguel Agudo, jefe de la Policía Científica, quienes minimizaron la situación porque “el certificado es un detalle administrativo nada más”.

“Agudo me dijo que él había visto el paso a paso [del operativo] en fotos y que le constaba que era mi hermano, y nosotros le dijimos que no teníamos forma de comprobarlo de manera científica”, relató Gabriela.

“Yo había visto una foto de un cuerpo que sí coincidía con el de Sergio, que tenía todas sus características y similitudes, rodeado de sus pertenencias, pero al cadáver [de la cochería] solo podíamos verle la cara, que estaba negra e hinchada. No se podía respirar del olor nauseabundo que había. Las imágenes no coincidían en absoluto”, agregó la mujer, para quien se trata de un caso de negligencia y “abandono total”.

El jefe de la Policía Científica admitió que “el cuerpo había quedado adentro de la bolsa de rescate en un camión expuesto al sol sin haber estado refrigerado” y por eso se había deteriorado tanto en menos de un día. “En un momento nos dijeron ‘bueno, si no lo quieren lo enterramos como NN y después vemos qué sucede’”, relató la hermana de Sergio.

Gabriela reveló que varios integrantes de la policía y del cuerpo forense, incluido “uno de los oficiales de la comisaría 1° de Morón que estuvo colaborando en la averiguación de paradero”, se contactaron con su familia el domingo a la tarde “presionando constantemente” para que les entregaran el certificado para poder rectificar la fecha.

Desistieron cuando la fiscal Millán ordenó el traslado del cuerpo a la morgue de San Martín para su refrigeración.

La policía todavía tiene la motocicleta de Munoha -que según su hermana está en un estado “impecable”- para hacerle más peritajes. La policía maneja la hipótesis de que el hombre fue víctima de un accidente vial.

Los documentos, la mochila y el casco del hombre “quedaron en la comisaría porque mi mamá no quiere ni verlas”, según Gabriela. La familia no pudo acceder todavía al informe de la autopsia ni a las grabaciones de las cámaras de seguridad del Camino de la Ribera en Ituzaingó cerca de donde encontraron a Sergio, para conocer cuál fue su recorrido.

Los Munoha entregaron el certificado en la fiscalía el lunes pasado mientras la madre del clan, de 61 años, se presentó en los consultorios del Cuerpo Legista de la Policía Científica de Castelar para una extracción de sangre para la prueba de ADN, que según entiende Gabriela todavía no fue realizada.

“Hasta el momento no tenemos una sola certeza. Sergio sigue esperando ser velado o enterrado. Seguimos esperando que nos digan si es o no su cuerpo. No digo que no lo sea, puede que haya un 99% de que sea él, pero el punto es que no lo pudimos reconocer”, expresó Gabriela, y agregó: “No me puedo quedar con la duda de enterrar un cuerpo que no sé si realmente es o no el de mi hermano”.

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